martes, enero 06, 2009

Hoy escuché sobre el INCUCAI.
Sobre vidas que se van y otras que no.

A la noche vi "Seven Pounds".

Nunca estuve a favor de los cementerios, de la funeraria, de los cajones y de ese tipo de servicios que lucran con la muerte. En el cementerio no hay nada. Lo que queda de un ser querido, queda en el corazón de cada uno. En los recuerdos. Por más que intentemos eternizar algo físico, un cuerpo, en el cementerio, por más que creamos que ahí está, ahí no hay nada.

No entiendo mucho del tema, ni como se hace y sé que puede ser difícil para los que quedan. Pero creo que me gustaría donar mis órganos si sirvieran. Y creo que por ahí es lo mejor que podríamos hacer todos y que los cementerios no existan más.

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